lunes, 21 de noviembre de 2011

Comunicado en el marco del XXII Aniversario de la Convención por los Derechos del Niño

Tras las investigaciones que realiza la institución, Melex Xojobal en materia de Infancia en el comunicado puede encontrar rubros de violencia.
Blog- Mercedes Díaz.
México es uno de los países donde se ejerce mayor violencia hacia la infancia.  De acuerdo al informe La violencia contra niños, niñas y adolescentes. Miradas regionales , de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) México ocupa el primer lugar en violencia física, abuso sexual y homicidios de menores de 14 años entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

 Aunado a este escenario, desde que el gobierno federal inició la “guerra” contra el crimen organizado en el 2006, la violencia ha cobrado la vida de miles niñas, niños y adolescentes y ha sido incorporada como escenario “normal” en la vida de millones de ellos. 

Es necesario señalar que debido a la poca accesibilidad a información estadística oficial sobre denuncias y procedimientos jurídicos y penales, así como de seguimiento a casos, hay un subregistro importante del número de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia, lo que nos hace pensar que la magnitud del problema es mayor.  Como ejemplo, durante el 2008 y 2009, el DIF Estatal en Chiapas no presentó ningún registro de casos de maltrato infantil, sin embargo para el 2010 reporto un total de 1,075 casos comprobados, pero sin indicación de cuántos de ellos se presentaron ante ministerio público .

Por ello, este 20 de noviembre, en el marco del vigésimo segundo Aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), Melel Xojobal A.C., organización que trabaja desde hace 14 años en la promoción y defensa de los derechos de las niñas, niños y jóvenes indígenas, comparte algunos datos con la intención de visibilizar los tipos y expresiones de violencia que están enfrentando las niñas, niños y jóvenes chiapanecos en el ámbito urbano y rural, y en el contexto de violencia contra los municipios autónomos. 

Este panorama de la violencia contra la infancia chiapaneca fue construido a partir del monitoreo informativo sobre infancia y juventud en medios electrónicos y la consulta de diversos informes nacionales y regionales, tales como: “La violencia contra niños, niñas y adolescentes en México. Miradas regionales. Ensayo temático. La Infancia Cuenta en México 2010”, “Infancia y Conflicto Armado en México. Informe alternativo sobre el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los derechos del niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados”, “La Infancia Cuenta en la Frontera Sur”, “Migraciones vemos…Infancias no sabemos”, “La Infancia Cuenta en México 2010” y “Late la tierra en las veredas de la resistencia”. Informe 2010 Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas.


I.          Contexto urbano
Los tipos de violencia que más se identificaron en este contexto, fueron la violencia física, muy común sobre todo al interior de las familias y escuelas y que muchas veces queda invisibilizada, sobre todo la que se refiere a castigos corporales; la violencia sexual y la violencia institucional.

Los casos de explotación sexual comercial infantil, principalmente en las ciudades fronterizas, ha sido tema recurrente entre los principales diarios de circulación estatal.  En la ciudad de Tapachula las redes del crimen organizado vinculadas a la trata de personas actúan en la plaza central de la ciudad y en algunos de los “mil 552 bares que forman parte del ornamento urbano de este municipio que tiene 642 escuelas de nivel básico y medio superior. Dos antros por cada escuela en una ciudad en la que prolifera el comercio sexual infantil no parece una cifra para presumir” .  Si bien se reportan el mayor número de casos en estas ciudades, ni la capital del Estado, ni San Cristóbal de Las Casas están exentos de ser zonas de riesgo para niñas, niños y adolescentes en este tema.

Otra expresión de la violencia hacia niñas y niños en las ciudades es la limpieza social, acción sistemática que consiste en agredir, hostigar y amenazar a la población que vive y trabaja en las calles para obligarla a retirarse de los espacios públicos.  En el caso de San Cristóbal de Las Casas tenemos los casos del programa “Observador Ciudadano” implementado desde inicios de este año con los objetivos de reordenar el comercio ambulante y de mejorar la imagen urbana; y el retiro de más de dos mil ochocientos vendedores ambulantes del centro de la ciudad, incluidos niñas y niños trabajadores, durante la “Cumbre Mundial de Turismo de Aventura” .   En su momento, ambos casos fueron denunciados por Melel Xojobal, diversas organizaciones sociales y centros académicos.


II.        Contexto rural
En este contexto la violencia estructural que sufren niñas, niños y adolescentes se enmarca en muertes por enfermedades prevenibles, Chiapas cuenta con una de las 5 tasas de mortalidad por enfermedades respiratorias en la población de 0 a 4 años más altas a nivel nacional, 44.9 muertes por cada 100 mil niñas y niños en esas edades .

Los conflictos comunitarios, son también fuente de violencia, ya sea por intolerancia religiosa o por enfrentamientos entre partidos políticos u organizaciones, el caso más reciente ha sido el del Patronato Pro Educación Mexicano A.C. y su proyecto de Secundaria Bilingüe Emiliano Zapata y el bachillerato intercultural Bartolomé de Las Casas , de Guaquitepec, Municipio de Chilón, donde debido a conflictos comunitarios fueron invadidas sus instalaciones y destruido parte del inmobiliario. Sobra decir que las niñas, niños, adolescentes, padres y madres de familia, así como los profesores que pertenecen e impulsan este proyecto sufren de constante discriminación y amenazas.

En cuanto al tema de migración niñas, niños y adolescentes de Chiapas, así como de otros países de Centroamérica “tienen sus razones para migrar al norte: huir de las golpizas en sus casas, dejar de ser una carga familiar y encontrar un empleo, o buscar a una mamá o un papá que antes de irse a Estados Unidos les prometió que regresaría por ellos y nunca lo hizo. En el caso de la migración local, responde a la necesidad de mejorar la calidad de vida, por lo cual, deciden realizar actividades económicas, ya sea en campos agrícolas o en las ciudades” .

El mayor número de niñas y niños trabajadores del estado se concentra en el campo. De acuerdo a  La infancia cuenta en México 2010, una cuarta parte de las niñas y niños de 12 a 17 años en Chiapas ya realiza alguna actividad económica y en el caso de los jóvenes de 12 a 17 años que ya trabajan en el estado, el 69.2% lo hace sin recibir pago alguno y el 29.5% lo hace ganado apenas 2 salarios mínimos. Estos datos son alarmantes, ya que al no existir un marco legal que proteja a la infancia y la juventud que realizan actividades comerciales, los abusos por parte de quienes los emplean son una práctica común, situación lamentable y que genera condiciones laborales de abuso y explotación, como el hecho de que el 13.4% de las niñas y niños trabajadores en Chiapas, lo hace por jornadas laborales de más de 8 horas diarias .


III.       Municipios Autónomos
Pocas veces se habla de este contexto, pero es importante visibilizar a las niñas, niños y adolescentes que viven en los pueblos que han decidido organizarse de una manera diferente, desafiando a las estructuras definidas del gobierno mexicano, las cuales no cumplieron con su responsabilidad como garantes de sus derechos. El panorama es violento, ya que existen casos de desplazamientos forzosos debido al hostigamiento de grupos contrarios a la organización autónoma, tal es el caso de la localidad San Marcos Avilés, municipio oficial de Chilón, que “desde agosto de 2010, viene sufriendo una serie de amenazas como hostigamientos, humillaciones, destrucción de su escuela primaria Autónoma Rebelde: Emiliano Zapata” , afectando principalmente a las niñas y niños.

Otro caso es el de la comunidad Tentic, municipio de San Andrés de Larráinzar, donde “priístas de la misma comunidad, colocaron cadenas y candados en las puertas  de las aulas, para impedir su uso por parte de bases de apoyo del EZLN, desde esa fecha los compañeros no cuentan con educación para sus hijos”.

Aunado a esto, hay que considerar la guerra de baja intensidad y la creación de los llamados grupos paramilitares o guardias blancas, como: Paz y Justicia, Los Chinchulines, Los Petules, Opddic que operan en las regiones selva, norte y altos de Chiapas; y que constituyen una amenaza constante a la seguridad, vida e integridad de las comunidades en resistencia y a las niñas, niños y jóvenes que forman parte de ellas. 

De acuerdo al Estudio del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la violencia contra niños 1) “ningún tipo de violencia es justificable” y 2) “toda violencia es prevenible”.  Por ello, Melel Xojobal A.C. en el marco del XII aniversario de la Convención sobre el Derecho del Niño, ratificada por el Estado Mexicano en 1990, hace un llamado al gobierno federal, gobierno del estado de Chiapas y los gobiernos municipales a garantizar la protección de niñas y niños, según lo enuncia el artículo diecinueve de la CDN: “Los estados partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo”  más allá de coyunturas electorales o discursos mediáticos, y que ello contribuya para a garantizar el pleno disfrute y ejercicio de los derechos de las niñas, niños y adolescentes de nuestro estado y del país.  

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