miércoles, 25 de julio de 2012

UNA LUZ EN EL TIEMPO

Blog de Mercedes Díaz Solis.


Gustavo Hernández Larrauri

  
San Cristóbal de las Casas, eres arquitecta de estructuras,
 Conformada como ciudad mágica, mística,
Con un dejo de neoclásico, de barroco, de mudéjar,
Alumbrada de farol y tapada con la teja.

Sé que te enamoraste como flor en primavera,
Y en tus ojos de un brillo insistente,
El reflejo verdoso recurrente.

Platicaste con el sol en el verano,
Y sus rayos reflejaron tu pasado,
De un brillo ya lejano y de presente.

Mácula de otoño con la luna, esa luna,
De recuerdos vagos de vidas pasajeras,
Y de noches bañadas de cantos de leyenda.

En el invierno fuiste helada compañera,
Fiel amante de tu ser y tus usanzas,
Siempre aquellas de blanquecina entrega.

Trazaste tu camino siglo, tras siglos,
Amaste con tus sueños y los sueños,
Cada segundo y el segundo de tu tiempo,
Al  hincarte y persignarte de tus templos.

Con el tiempo amasteis las memorias,
De un acento de esa historia de historias,
Las labrasteis de una gota de tu sangre.

Una gota, unas gotas  de una mezcla,
De tu raza, de tu clan, de tu etnia,
Amalgama de castas y de pueblo,
Sangre indígena, sangre criolla.

Un día teñiste tu mente de un barro rojo anaranjado,
Tu cuerpo, y tu cuerpo dibujaste entre líneas,
De caminos, de fachadas,  avivadas de farol,
Y tu instinto, tu sentido, cubierto de la laja y con la teja.

De reojo, a veces apenados, a veces encantados,
Te vieron desnuda en tu cuerpo y en tu alma,  
Testigos mudos, a veces silentes, callados o sonoros,
Tus cerros, tus ríos, tus grutas, tus cielos, tu gente y tu entraña.

Sé que te enamoraste como flor en primavera,
Y en tus ojos de un brillo insistente,
El reflejo verdoso recurrente.

Platicaste con el sol en el verano,
Y sus rayos reflejaron tu pasado,
De un brillo ya lejano y de presente.

Mácula de otoño con la luna,
De recuerdos vagos de vidas pasajeras,
Y de noches bañadas de cantos de leyenda.

En el invierno fuiste helada compañera,
Fiel amante de tu ser y tus usanzas,
Siempre aquellas de blanquecina entrega.

Pero a veces despertabas, bronca e insolente,
Repleta de reclamos, caprichos y carencias,
En tu historia fuiste y eres fuerte permanente,
Siempre fuerte, siempre dulce,  siempre, siempre.

Quizá porque tu canto de voces y marimba,
Endulzaban tu razón, tu sentido, y con ellos,
Enamorasteis corazones, palpitantes corazones.

 Endulzando los sentidos de sabores, tus colores.
Ensalzando una a una tus costumbres y reflejos,
Deslumbrasteis gente de otras tierras, de otros tiempos.

San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Eres mágica, mística, arquitecta de estructuras,
Con un dejo de neoclásico, de barroco,
De mudéjar,  alumbrada de farol y tapada con la teja,

De una luz, una luz  brillante que toca el firmamento,
Una luz en el tiempo de destinos,
Del destino de Chiapas y de México.

Gustavo Hernández Larrauri
Un chilango de nacencia, chiapaneco de corazón y coleto de adopción…

Para San Cristóbal de las Casas, Chiapas como agradecimiento por haberme recibido en sus brazos desde 1982.

Otros intentos de algo parecido al verso y fotos de Chiapas, México.
En:


En la sección “Solo algo personal” D.R.

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